lunes, 30 de abril de 2018

SER MISIÓN


En estas semanas de Pascua estamos ahondando en el tema de la misión, y por lo que significa en nuestra vida como tal, está adquiriendo un papel muy relevante en nuestro proceso.

Tenemos la gran suerte de contar con el testimonio y la experiencia de religiosas de la Congregación que nos hablan desde los diferentes contextos de vida. Hemos profundizado con ellas en el significado de la palabra misión desde sus orígenes hasta día de hoy. 
Os damos las gracias, Junkal y Yudith, por el regalo de estar entre nosotras y abrirnos un horizonte posible y palpable.

Pero profundizando un poquito más en este término, podemos remontarnos a octubre de este año atrás, cuando la Iglesia hacía un llamamiento global en su campaña del Domund en la que el eslogan era: Sé valiente la misión te espera.


Desglosándola con naturalidad, no es más invitación que la que el Papa Francisco nos hace de estar en salida para ser vida y Palabra en medio de esta humanidad dolorida, rompiendo el miedo y cruzando  a las “otras orillas.”


Así que, busquemos y descubramos nuestra misión en el mundo. Tengamos, a pesar de las dificultades, el valor de vivirla. Porque no hay misión pequeña si el amor es grande.
¿No es la misión resurrección? ¡Atrévete a buscar!
 


jueves, 29 de marzo de 2018

Vivir la PASCUA


En estos días de Semana Santa celebramos el Misterio Pascual de Jesús, es decir, su pasión, muerte y resurrección. Con Jesús, la pascua adquiere otro significado, no es tan solo una celebración de un acontecimiento pasado; sino que es algo más trascendental y de carácter actual, es un paso, un salto de confianza a ese misterio en el que Dios nos invita a creer a través de su hijo.



Este misterio nos cuestiona e interroga, nos pone en juego y nos mueve por dentro, nos invita a creer y tener fe, porque lo más grande del misterio pascual es atreverse a descubrir la vida clavada en la cruz. 



Para ello, será necesario dejar que en esa cruz descansen nuestros defectos, nuestras equivocaciones e imperfecciones. Dejar que en esa cruz muera nuestro egoísmo e individualismo, nuestra impulsividad y orgullo; la indiferencia, pereza y pasividad; los miedos e inseguridades, porque Jesús por su entrega ya nos liberó de todas esas cargas y nos dotó de la libertad de hombres y mujeres nuevos: la libertad de Dios.

Pascua significa entonces vida nueva, una vida en la que Jesús ahora mismo está pasando porque Él ya vivió su pascua (paso) y te invita a que tú, ahora, vivas tú PASCUA. ¿Serás capaz?


domingo, 25 de marzo de 2018

¡TOMAD SERÑOR Y RECIBID!

Recién acabados los Ejercicios de mes damos gracias a Dios por tanta Palabra en medio del silencio. Ha sido un regalo haber podido sentir y gustar el amor de un Dios que se encarna pobre y humilde para descubrirnos la Vida con mayúsculas.
En este tiempo hemos experimentado el perdón de un Dios misericordioso, la llamada a compartir su proyecto, el deseo de responder desde lo que somos. Pero, sobre todo, hemos acompañado a Jesús a lo largo de su vida, hemos contemplado cómo se acerca a cada persona, a cada realidad con palabras de esperanza, de sanación, de bendición, cómo vive en clave de entrega, dando todo el amor que tiene para ofrecernos. Ha sido una experiencia de ir dejándonos interpelar por ‘sus modos’ para, cada vez más, identificarnos un poco más con Él. 


Tuvimos algún día de descanso y, en uno de ellos, ¡recibimos la sorpresa de encontrarnos con Carmen y Rosa en Ávila! Faltó Mª Jesús, que nos acompañó unida de corazón. Disfrutamos y nos alegramos mucho de compartir con ellas en medio de la experiencia.
Os agradecemos todas vuestras oraciones, ¡se han notado! Ahora, de vuelta a la vida ordinaria, toca hacer vida tanto amor recibido. ¡¡A por ello!!



En silencio, en lo escondido, 
se pelean las batallas más encarnizadas.
Contra el espejo interior, 
que me reprocha sueños imposibles, 
afectos de piedra, proyectos sin fecha.
Contra el mundo, que tantas veces me descoloca, 
exige de más o de menos, me provoca o seduce, 
me envuelve y aturde.
Contra ti, Señor de lo escondido, 
palabra callada, promesa sin hora, presencia velada, 
distante cercanía que tan pronto brillas como te me ocultas.
En el silencio, en lo escondido, 
peleamos tú y yo. A brazo partido, 
a puro misterio, a corazón abierto. 
Toda la vida es este combate.
José Mª Rodríguez Olaizola sj